La abogada de Ituzaingó detenida por el doble homicidio narco de Belgrano acusa al juez y a la DEA

Ituzaingó 12 de junio de 2019 Por
Julieta

Julieta Bonanno es una abogada de 30 años que está detenida desde el año pasado en el penal de Ezeiza como presunta entregadora de uno de sus clientes, que fue asesinado en junio de 2018 junto a su hijo por sicarios de un cartel narco.

Bonanno, nativa de Ituzaingó, donde sigue viviendo su madre, era abogada defensora del mexicano Rodrigo Alexander Naged Ramírez en la causa “Bobinas blancas”, en el que la policía decomisó casi 1500 kilos de cocaína de un cartel mexicano en Bahía Blanca. Durante la entrevista exclusiva que le realizó Virginia Messi para Clarín en el penal, la primera que Bonanno concede desde su detención, se mostró tranquila y ratificó su inocencia, afirmando que fue inculpada por un comploto policial-judicial, sólo con pruebas circunstanciales. “Estoy tranquila porque soy inocente. Estoy muy segura de cómo actué. Esto en el juicio oral se cae, no tengo la menor duda”, sostiene.

La abogada apuntó también contra el juez federal que la detuvo y procesó (Adrián González Charvay, de Campana) y contra a la DEA estadounidense. En la charla denunció: “Los del Ministerio de Justicia me dijeron textual: 'no importa que no sepas nada de los homicidios, hablá con el fiscal sobre la causa de narcotráfico y entrás al Programa de Testigos Protegidos, vos sabés cómo es esto'. Me negué, por supuesto”.

En cuanto a su relación con la familia de las víctimas, contó: “En su momento hablé con la esposa de Naged Ramírez porque ella quería repatriar los cuerpos a México. Pero eso no se puede hacer hasta que termine el proceso judicial. Ellos siempre confiaron en mí porque me manejé con honestidad. Siempre fui transparente. El narcotráfico es un delito complejo: si le mentís a un cliente ya sabés dónde vas a terminar. Ahora no tengo más contacto”.

Bonanno confirma que pidió protección para su familia porque sufrieron una serie de “episodios extraños”, por los que ya radicó tres denuncias: “El 2 de septiembre, luego de venir a visitarme a la cárcel, mi mamá iba en auto y entrando en la autopista le cruzaron una moto y le apuntaron con un arma. Logró desviarse y escapar. En otra oportunidad entraron a su casa en Ituzaingó, dejaron dos puertas abiertas, había cosas revueltas. Otra vez, frente a la custodia de la Federal, pasó un supuesto 'linyera' y le dijo a mi mamá, que estaba parada en la puerta con la Policía pegada al lado: 'alguien en el barrio va a morir'”.

Respecto del juez de Campana, explicó: “A mí se me detuvo para tener acceso al expediente de Bobinas Blancas. Aunque los homicidios fueron en Capital Federal, el juez González Charvay pidió la competencia e inmediatamente ordenó un allanamiento en un domicilio que figuraba como mío pero, en realidad, era la casa de mi mamá. Allí yo tenía temporalmente el estudio jurídico. Usando ese allanamiento y como había personas prófugas en Bobinas Blancas, Charvay siguió investigando, aunque la causa por el cargamento ya tenía competencia en Bahía Blanca, ya no le pertenecía”.

Luego añadió: “¿Usted sabe por qué yo estoy detenida en realidad? Hay una causa que inició Charvay de oficio porque yo le cuestioné, cara a cara, el tema de que la DEA estaba metida en el expediente”. “Acá tiene que ver la DEA norteamericana. Yo no puedo afirmarlo porque no tengo pruebas. Pero acá hay mucho amiguismo del juez con Operaciones Federales de la Policía Federal y con la DEA norteamericana. La DEA no puede operar acá y opera acá. Eso se ve en todas las causas grandes”, insistió.

Partiendo de esas consideraciones, Bonanno incluso pidió declarar en la causa que investiga la existencia de una red de espionaje ilegal, hoy en manos del juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla porque el detenido falso abogado Marcelo D´Alessio habría trabajado en el caso Bobinas Blancas.

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