Preocupación de vecinos por contaminación en el agua y críticas al ocultamiento municipal

Merlo 07 de junio de 2019 Por
Un informe de AySA confirmó altos niveles de contaminación en el agua del distrito. Las autoridades municipales estaban al tanto de la situación y no tomaron medidas al respeto ni informaron a la población.
Menéndez Frigerio

Los vecinos de Merlo vienen reclamando por la calidad del agua que provee Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA) luego de que se hiciera público un informe de la empresa que confirma la existencia altos niveles de contaminación en el agua del distrito. Lo llamativo es que las autoridades municipales estaban al tanto de la situación y no tomaron medidas al respeto ni informaron a la población.

Hasta 2017 el servicio de agua corriente en el distrito era prestado por Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA), una empresa creada en 2002 por el gobierno de la provincia de Buenos Aires. Pero su pésimo funcionamiento hizo que muchos intendentes fueran revisando las concesiones de servicio con la empresa (que pasó de abastecer a 91 localidades de 62 distritos bonaerenses en 2016 a 79 localidades en 52 municipios en la actualidad) y volviendo a entregar el servicio de agua a la reestatizada AySA, dependiente del Ministerio del Interior y Obras Públicas.

En 2017 Menéndez firmó con el titular de la cartera del Interior, Rogelio Frigerio, un acuerdo para traspasar las instalaciones y el servicio de ABSA a la empresa nacional. Al momento de la firma del acuerdo se adjuntó un “Estudio de Servicio” que señalaba que el valor promedio de arsénico en los pozos del distrito era de 21,2 microgramos por litro (ug/l). En el mismo momento, un Informe Ambiental del Partido bonaerense señalaba que para evaluar “la posible calidad de la napa debe tenerse en cuenta que la zona no cuenta con descarga de efluentes a red pública, y por ende es necesario considerar la posibilidad de contaminación de los acuíferos inferiores”.

En ese sentido, el propio Menéndez reconoció que existía una “deuda histórica gigantesca” en su distrito, donde el 65% de los habitantes no contaban con acceso a la red cloacal, una contribución clave la contaminación del acuífero. Otro estudio confirmó que el 58% de los caños que transportan agua en Merlo Centro y Padua contienen asbesto, una sustancia que está prohibida y es considerada como cancerígena, según la Resolución 845/2000 y la Resolución 823/2001 dictadas por el Ministerio de Salud.

Luego de la demanda de Juan Manuel Ares, un vecino del distrito cuya hija tuvo problemas de salud por el consumo de agua de la red, AySA debió presentar un informe sobre la calidad del agua que confirma la presencia de “arsénico, nitratos, cromo y uranio, además de bacterias como escherichia coli, pseudomona aeruginosa, coliformes y heterótrofas viables”. Finalmente la Justicia falló a favor de Ares y rechazó que la compañía le provea al damnificado agua de sus camiones cisterna ni su planta potabilizadora porque afirman que debe ser “apta para la alimentación y el consumo humano”, conforme el artículo 982 del Código Alimentario Argentino y las guías del agua de la Organización Mundial de la Salud.

En la causa, la empresa reconoció que el agua que provee es bombeada a la red desde pozos semisurgentes del acuífero Puelche sin ningún tratamiento ni proceso de remoción de químicos. Ares explicó en medios locales que “en Argentina, el arsénico es tomado como una sustancia cancerígena. Pero increíblemente, el marco regulatorio de AySA indica que puede haber hasta 0,5 por ciento de esa sustancia en el agua, que es cinco veces más de lo que recomienda el Código Alimentario. Por eso la empresa dice que ofrece a los usuarios un servicio apto, cuando en realidad su marco normativo entra en colisión con la legislación vigente”.

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