El acto de la fórmula FF en Merlo marcó una estrategia electoral y agudizó la interna local

Merlo 28 de mayo de 2019 Por
Que la presentación de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner haya sido en Merlo dista mucho de ser una casualidad. Detrás juegan disputas de poder y estrategias electorales de impacto municipal, provincial y nacional.
Fernández Menéndez

Que el debut público de la fórmula FF (Alberto Fernández – Cristina Fernández de Kirchner) haya sido en Merlo dista mucho de ser una casualidad. Detrás de una decisión en apariencia banal se esconden profundas disputas de poder y estrategias electorales de impacto municipal, provincial y nacional.

Más allá de la insistencia de las fuentes comunales de Merlo sobre el carácter del evento (“Es un acto local, no el inicio de campaña”), lo cierto es que la primera aparición pública de Fernández-Fernández tuvo una trascendencia nacional mucho mayor a la esperable para el acto de inauguración de un parque en el conurbano. Al mismo tiempo, la ceremonia contribuyó a destapar numerosas internas locales, comenzando por la discusión sobre la cantidad de asistentes, respecto de la que algunos de los organizadores apuntaron al intendente Gustavo Menéndez por no haber movilizado lo suficiente para garantizar una presencia que desbordara las instalaciones, acorde con la expectativa del caso.

Aunque fuera cierto que las invitaciones a la flamante dupla presidencial para participar del acto se cursaron antes de que la ex presidenta difundiera el video con la confirmación de la fórmula que pateó la mesa política nacional, la decisión de los candidatos de aparecer precisamente en Merlo tiene nada de casual.

En primer lugar porque con sus más de 550 mil habitantes se trata del distrito más grande de la primera sección electoral (que también comprende los partidos de Campana, Escobar, General Las Heras, General Rodríguez, General San Martín, Hurlingham, Ituzaingó, José C. Paz, Luján, Malvinas Argentinas, Marcos Paz, Mercedes, Moreno, Morón, Navarro, Pilar, San Fernando, San Isidro, San Miguel, Suipacha, Tigre, Tres de Febrero y Vicente López). Sobre un total de 4.280.184 electores habilitados para votar (según el padrón electoral 2017) en esta Primera Sección, Merlo tiene 366.516 habitantes en condiciones de votar. Esta cifra sólo es superada por los distritos de La Matanza, Almirante Brown, Lanús y Lomas de Zamora, en la Tercera Sección, el partido de General Pueyrredón en la quinta y por supuesto La Plata, que constituye la octava sección electoral.

Partiendo de esos datos, está clarísimo que la campaña electoral de la fórmula FF se centrará en el conurbano, que con 8 millones de electores concentra el 75% de los votos de la provincia de Buenos Aires y representa 1 de cada tres votos a nivel nacional. Es decir, más allá de un peso que puede ser determinante en las elecciones nacionales, Merlo también es un distrito clave para cualquier proyecto que busque arrebatarle la provincia de Buenos Aires a la administración de María Eugenia Vidal. Y los números de Menéndez no dan bien.

Algunas encuestas recientes confirman una bajísima intención de voto de 28% para el intendente, que busca su reelección, mientras que la figura de la ex presidenta despega hasta los casi 55 puntos. La imagen del presidente Mauricio Macri es de apenas 14 puntos en el distrito, pero se teme que los votos desencantados con la pobre administración de Menéndez puedan volcarse hacia Vidal. Para evitar esa peligrosa sangría, es clave la nacionalización de las elecciones en el distrito, poniendo en primer plano la figura de Cristina.

Desde el kirchnerismo aún no está definida la estrategia electoral para el distrito. Si bien Menéndez ha jugado un rol clave como armador en el PJ bonaerense (con tensiones claras derivada de su apoyo al lomense Martín Insaurralde como candidato a gobernador en detrimento del ex ministro de Economía Axel Kicillof, que aparece como cada vez más consolidado) y en el último tiempo ha construido un buen diálogo con Máximo Kirchner, en Merlo crece la posibilidad de unas PASO donde una candidata claramente identificada con Unidad Ciudadana como Florencia Lizaraso busque aprovechar la imagen positiva de Cristina para reemplazar a Menéndez. Y si bien el ex intendente Raúl “Vasco” Othacehé, quien condujo el distrito durante 24 años antes de ser derrotado en la interna de 2015 por Menéndez, todavía no ha definido una alineación, está claro que jugará muy fuerte contra la candidatura del actual jefe comunal.

A esta difícil situación electoral de Menéndez su suman conflictos con los trabajadores municipales del distrito, que cobran unos de los salarios más bajos del conurbano, y una serie de fuertes problemas judiciales. A fines de 2018, el intendente fue condenado por la Justicia marplatense a dos años y seis meses de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, por presunto fraude contra el Estado bonaerense durante su rol como director provincial de Casinos en el gobierno de Felipe Solá. La sentencia fue apelada por el intendente y se encuentra en un tribunal de alzada. También la UFI N° 2 de Morón lo investiga por supuestas irregularidades en la construcción del hospital Eva Perón en su distrito.

Durante el acto de presentación de la fórmula FF del pasado 25 de mayo en el flamante parque municipal, en el que Menéndez actuó como presentador, las tensiones de la interna se manifestaron en los silbidos desde el público que acompañaron algunas de sus intervenciones.

Pedro Perucca

Sociólogo, periodista, colaborador de varios portales de noticias online, director de Revista Sonámbula, integrante de Proyecto Synco, observatorio de ciencia ficción, tecnologías y futuros.

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