Claudia Cisneros: "Hay que terminar con la venta de drogas en La Matanza"

La Matanza 22 de mayo de 2019 Por
Claudia Cisneros es una abogada radical y vecina de La Matanza que hace meses encabeza una campaña para visibilizar el incremento de la inseguridad en el distrito, particularmente la vinculada al narcotráfico.
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Claudia Cisneros es una abogada radical y vecina de La Matanza que hace meses encabeza una campaña para visibilizar el incremento de la inseguridad en el distrito, particularmente la vinculada al narcotráfico. Con una campaña de contacto directo con los vecinos y una fuerte presencia en redes, está haciendo escuchar su propuesta de “terminar de una vez por todas con las mafias” en el distrito.

Desde Oeste Hoy dialogamos con Cisneros, quien explicó que a partir de la difusión de sus denuncias ya “mucha gente” la contacta por redes sociales o la para en la calle para relatarse sus experiencias con el problema de la inseguridad y el narcotráfico. “La gente sabe de lo que le estoy hablando”, afirma.

Si bien todavía no hay definiciones al respecto, su nombre suena para integrar las listas de Cambiemos a nivel provincial y desde su cuenta de Twitter suele compartir contenidos vinculados con actividades de la gobernadora María Eugenia Vidal. Cisneros, hija de una pareja de obreros textiles, vivió en San Justo desde su nacimiento, es abogada con estudios en economía y desde 1999 trabaja en el Senado de la Nación. Siempre hizo política desde la Unión Cívica Radical y ahora está llevando sus compromiso a las calles de La Matanza.

-¿Cuál es el panorama con el que te encontrás en tus recorridas por los barrios del distrito?

-Hay que terminar con la venta de drogas en La Matanza. Muchos vecinos se quejan de que en la esquina de sus casas tienen un kiosco, un bar o una ferretería donde sospechan que se vende droga. Tienen centinelas y la gente hace colas para comprar. Cualquier vecino se da cuenta de que ahí pasa algo.

Mucha gente dice que no se anima a denunciar esas operaciones de menudeo y entonces llaman a la Municipalidad para avisar que esos comercios no tienen la habilitación correspondiente. Pero desde el Municipio ni eso chequean. La gente tiene miedo porque dice que llama y después las cosas continúan igual.

-¿La situación en La Matanza es más grave que en otros municipios?

-En contraste con lo que pasa en Provincia de Buenos Aires, donde hay una decisión política de combatir las mafias del narcotráfico y el narcomenudeo y se está logrando que disminuya su presencia, en La Matanza hay una proliferación. Eso hace que también aumente la inseguridad, que haya cada vez más motochorros, más homicidios…

Incluso me ha pasado a mí un incidente de este tipo. Te cruzan un auto y bajan tres en un estado de inconsciencia total a robarte. Y si no te pasa nada más grave es de suerte.



-¿Existe entonces responsabilidad del gobierno comunal en esa situación?

-Esa responsabilidad no es menor. En 2015, el anterior intendente (Fernando Espinoza) dijo que iba a fortalecer los vínculos con la Escuela de Policía local para mejorar la situación y que tenga más fruto el trabajo de esos muchachos que se estaban sumando a la escuela y capacitando. Pero hoy, en 2019, cualquier vecino se da cuenta de que la situación empeoró y que hay un crecimiento de los delivery de marihuana, paco, cocaína…

Hará dos meses detuvieron a uno de los narcos más importantes del conurbano, un boliviano que casualmente era conocido como “El Señor Matanza”. En los allanamientos le secuestraron drogas, dinero, balanzas, etcétera, y cayó una banda con cerca de 40 personajes trabajando en distintos sectores del conurbano y del municipio específicamente. Un personaje y una estructura así no se genera de un día para otro y requiere muchos años de impunidad.

¿Cómo puede ser que el municipio no se dé cuenta de todo esto que está pasando si lo puede ver cualquier vecino?

-Decías que desde Provincia hay una actitud distinta respecto del problema del narcotráfico.

-Muchos de los allanamientos que se han hecho en el municipio han sido de la cartera de Seguridad de la provincia, con datos que pasa la gente cuando se comunica a la línea de denuncias. Por ejemplo, hace unos meses provincia derribó el búnker de drogas número 100 en este tipo de operativos y estaba precisamente en La Matanza.

Si no fuera por la intervención de provincia, la situación sería mucho más grave aún.

-¿Qué medidas se pueden tomar para contribuir a la lucha contra el narco y las adicciones?

-En principio nosotros estamos hablando con los vecinos y recabando toda la información que nos transmiten. Pero uno como vecino no puede dar muchas soluciones políticas de fondo si no lo hace tu jefe comunal.

Más en general, al flagelo hay que combatirlo por arriba, con políticas para luchar contra el narcotráfico, y por abajo, conteniendo a los chicos, que son el mercado favorito para la venta de drogas. Yo hago mucho trabajo yendo a los clubes, merenderos y parroquias que reúnen a los jóvenes por el problema de las adicciones, que los rescatan aunque sea momentáneamente de la calle. Muchos de esos chicos viven terribles situaciones sociales en sus casas, no encuentra una solución personal o emocional en ambientes con padres o hermanos presos o en la droga, y terminan cayendo.

Por eso es tan importante apuntalar esos espacios donde además de entrenar o tomar un vaso de leche o leer un libro además pueden encontrarse con profesionales para hablar del problema de las adicciones. Estoy convencida de que el deporte es uno de los medios principales para canalizar las angustias y los problemas emocionales y económicos. En el ring o en la cancha todos somos iguales y lo que cuenta es mi habilidad y no el extracto social o si fui adicto.

Tenés que prevenir. Estamos en un país donde la oferta es mucha pero la demanda también. Y hay diferentes tipos de drogas, porque a los sectores más vulnerables les llegan las más destructivas de todas, como el paco, que está arruinando a generaciones enteras de jóvenes.

Pedro Perucca

Sociólogo, periodista, colaborador de varios portales de noticias online, director de Revista Sonámbula, integrante de Proyecto Synco, observatorio de ciencia ficción, tecnologías y futuros.

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