Spiderwest, el superhéroe solidario del oeste

Morón 15 de mayo de 2019 Por
Hace un año que Rubén Pedro Pastorini, vecino de Morón, se transforma en el Spideman del Oeste, para recorrer solidariamente hospitales, jardines de infantes y colegios de la Ciudad de Buenos Aires y del oeste del Conurbano.
Spiderwest

Hace un año que Rubén Pedro Pastorini, vecino de Morón, se transforma cotidianamente en Spiderwest, o el Spideman del Oeste, para recorrer hospitales, jardines de infantes y colegios de la Ciudad de Buenos Aires y del oeste del Conurbano.

El personaje, siempre con su particular motoneta roja y blanca, fue haciéndose cada vez más conocido en el oeste, al punto de instalarse como un personaje habitual en El Palomar, Haedo, Morón, Hurlingham y La Matanza. Además de ofrecerse como animador de fiestas y eventos, este Spiderman conurbanero mantiene un compromiso solidario y recorre hospitales pediátricos para llevarle un poco de alegría a los niños internados.

En una reciente entrevista con La Nación, el superhéroe del oeste cuenta cómo comenzó su doble vida: “Un día me compré una motito y, como no quería salir solo, me metí en un grupo que se llama Kawaclub, que está liderado por Fernando Rivera. Cuando empecé a mirar vi que había muchas motos grandes, le escribí a Rivera para decirle que la mía era una Zanella Vintage y que iba desentonar, pero me dijo que no había problema y me contó que hacían caravanas solidarias”.

Así terminó participando de un evento solidario motoquero que se organizó en 2017 en apoyo al Hospital Garrahan. Pastorini, que mantiene su trabajo en un lavadero de autos además de la animación de fiestas, recuerda que ese día fue fundamental para su conversión superheroica: “Muchos estaban disfrazados de Papá Noel, payasos, renos, enanitos y ciervos. Cuando llegamos a la puerta del hospital y empezaron a bajar los chicos, vi la felicidad en sus caritas y empecé a pensar que tenía que disfrazarme de algo que me gustó toda la vida: Spiderman”.

Finalmente, luego de una larga búsqueda, logró que un cotillón de Ramos Mejía le trajera un traje del amigable arácnido desde el exterior, lo que constituyó el momento decisivo: “Cuando me puse el traje por primera vez, sentí como si entrara en el cuerpo del Hombre Araña. En esa oportunidad participaron más de 5000 motos y hubo muchísimos personajes, pero solo yo estaba vestido de Spiderman. Fue un furor: la gente me gritaba por la calle y desde los balcones de sus casas los automovilistas y los mismos motoqueros me pedían fotos. Yo no puedo creer cómo se acercan a pedir fotos, me sentía como la reina de la caravana”. Y concluye: “Los chicos se volvieron locos cuando me vieron. Me sonreían, me abrazaban... Yo sentía latir sus corazoncitos fuerte, ahí me di cuenta de que esto era lo mío”.

Desde entonces, como parte de la organización Motos por Sonrisas, participó en unas 15 caravanas solidarias, visitando los hospitales pediátricos Garrahan, Ricardo Gutiérrez y Pedro de Elizalde, además del neuropsiquiátrico José Tiburcio Borda (todos en la Capital) y el Sor María Ludovica, de La Plata. Luego, por decisión propia, comenzó a ir también a jardines de infantes y escuelas.

En sus visitas también entregan donaciones a los hospitales, que compran o reciben como aporte solidario de otros vecinos. Como fuente de financiamiento para estos aportes ahora volvieron a organizar el festival Spaghetti Party y suelen organizar distintas subastas, con lo que llegaron a recaudar más de 160 mil pesos, que se destinaron a la compra de juguetes. Los interesados en aportar donaciones para estos eventos pueden contactarse con el Kawaclub ([email protected]) o contactar a Spiderwest por su página de Facebook.

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